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20120619

Tecnogía


En el siglo de la tecnología punta, las telecomunicaciones globales, la facilidad para estar conectados a todo y con todos, estamos mas solos que nunca.

Tenemos Internet, casi en cualquier sitio, y aparatos de todo tipo conectados a la red, capaces de acceder a cualquier información a cualquier hora y en cualquier lugar, y de interactuar con la red y con otros aparatos dependiendo de que estés haciendo y donde.  Y estamos mas solos que nunca.

Vivimos pegados a un móvil, o incluso varios.  Podemos comunicarnos con cualquiera de las mas diversas formas, desde mensajes de texto a voz y video.  Y seguimos mas solos que nunca.

Y lo peor de todo es que somos adictos, dependemos de la tecnología hasta el punto de que muchos no somos capaces de concebir nuestra existencia actual sin tener a mano un móvil, un PC conectado a la red, un portátil, una consola u otro de tantos aparatejos que tenemos siempre a mano, yo el primero.  Con los "móviles inteligentes" se ve mucho mas claro esto, cada poco tiempo echamos un ojo aunque no hayamos oído o sentido una notificación "por si acaso".  Yonkis del bit, mas solos que nunca.

Para mas INRI, tanta información satura, llegando a confundir nuestras pobres cabezas con diferentes versiones del mismo hecho hasta el punto en el que es difícil dilucidar cual es la cierta, y en que medida.  Aquí sufrimos la famosa manipulación de los emisores, ya sean grandes empresas o particulares, que inventan, falsean u ocultan la verdadera información para obtener cierto beneficio.

Lo que supuestamente debería de unirnos ya que facilita la comunicación, en realidad nos esta separando cada vez mas.  Gran parte de culpa la tiene el sistema, que nos empuja a consumir y a tener lo ultimo en comunicaciones para no quedarnos "obsoletos" y poder comunicarnos muy fácilmente con los demás.  Pero también tenemos culpa cada uno de nosotros que nos dejamos embaucar, que intentamos convencer de lo bueno que es al que no tiene lo ultimo, que tenemos mas aprecio a nuestros cacharros que a lo que de verdad importa.  Hay que desengancharse y dar un uso racional a todo esto.  No es fácil, la inercia que lleva la costumbre es muy grande, pero igual que nos hemos enganchado poco a poco, hay que salir poco a poco.  

El otro día conversando con un buen amigo de otro tema que no viene al caso, comento que lo que hace falta es quedar, verse las caras y hablar de cualquier cosa, que es el camino.

Dejaros de tanto móvil y portátil, tanta consola y televisión y salid a la calle.  Allí es donde dejareis de estar solos.

Saludos.

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