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20120604

Lunes


Hoy estoy en blanco.  No se me ocurre sobre lo que escribir.

Bueno, en realidad no. 

Podría escribir sobre crisis, bankias, políticos e indignaciones varias, pero es un tema tan recurrente y tan manido que me aburre en demasía.

Podría escribir sobre alguna que otra patología psicosocial del ser humano, pero tampoco quiero que mi estado de animo se vea influenciado, o que este se plasme en lo que escriba y distorsione lo que en otras circunstancias seria un buen post.

Podría escribir sobre cualquier tema inocuo: Música, Cine, Series, Televisión, teatro, parques de atracciones, zoológicos, flores, animales, cuadernos de anillas, botellas de agua, percheros, curiosidades del mundo, y un largo etcétera.

En realidad tengo muchos temas e ideas en la cabeza, pero no me apetece empezar ninguno.  Es lunes.

De hecho, es un lunes perfecto.  De libro. De los de levantarse medio zombi sin un propósito definido hasta que pasan 10 minutos y te encuentras delante del espejo a medio vestir (Pantalones puestos sin abrochar, un solo calcetín y la camisa abrochada, pero con un botón saltado, que no veas si jode cuando te das cuenta y tienes que desabrochar y abrochar los botones otra vez….), justo después de empaparte la cara con agua porque recuerdas vagamente que en medio de tu inconsciencia te vino a la cabeza que después de mojarte la cara con agua te despejarías.  En ese momento suena la alarma pospuesta los 10 minutos de rigor unas 4 o 5 veces…

Con un poco más de esfuerzo del habitual consigues medio adecentarte, con todo más o menos puesto en su sitio, y te vas a por tu café.  Ese néctar de los dioses, dulce ambrosia celestial que consigue, por un corto periodo de tiempo, hacerte pensar que el día no va a ser tan malo como ha empezado...


Sales de casa y te tragas un atasco que no es de este mundo (por otra parte normal un lunes, si ej que vais todos empanados…), llegas al trabajo y aquello empieza a contagiarse.  Porque los lunes se contagian.

Cada vez más cansancio, más sueño, intentando que el día se pase lo más rápido posible para poder salir, volver a casa y tirarte en el sofá con un cubo de Jagendaas de brouni con cuquis de a kilo y una cuchara sopera de madera.
Por suerte en cuanto sales parece que la cosa mejora por momentos, y al llegar a casa, aunque el cansancio esta ahí, el estado de ánimo ha mejorado bastante.

Así que en esas estamos, esperando a que toquen la campana e inicie mi tocata y fuga en pie mayor hacia mi cueva…

Saludos.

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