Extraño: 4. adj. Dicho de una persona o de una cosa: Que es ajena al a naturaleza o condición de otra de la cual forma parte.
¿Habéis tenido alguna vez la
sensación de ser un extraño, de no encajar, de que todo va en una dirección y tú
a contracorriente?
Desde situaciones determinadas,
a grupos de amigos, pasando incluso con el trabajo. Por ejemplo, tengo la suerte de dedicarme a
algo que me gusta y que se me da medianamente bien, pero a veces siento como si
estuviera fuera de mi elemento, como si lo que hago no sea para lo que realmente he nacido.
Si hay algo que tenemos todos en común es que
el ser humano es gregario por naturaleza, y necesita pertenecer y sentirse
dentro de “la manada”. Esto está
definido en Una Teoria sobre la Motivación Humana de Abraham Masllow y su
pirámide de necesidades humanas, representado por el tercer escalón, la
necesidad de Afiliación, que sustenta al cuarto escalón, el Reconocimiento, íntimamente
relacionados.
Cuando somos jovenzuelos/as nos es mucho más
fácil cubrir esa necesidad de afiliación.
Es cuando nuestro carácter y personalidad están empezando a
desarrollarse, es más fácil adaptarse, se está más abierto y esta etapa será la
que nos defina. Según vamos creciendo la
personalidad y el carácter termina de formarse.
Si las personas y ambientes por los que
empezaste son los mayoritarios o más aceptados socialmente es más fácil integrarse,
ya que sigues la corriente general de la sociedad. En cambio, si te has movido por sitios
considerados minoritarios, o no tan aceptados por la sociedad o que no son los
que están de moda, encajar en esos ambientes mayoritarios es más complicado,
tanto por la sensación de no encajar como por el propio ambiente, que dependiendo
de puede llegar a verte alguien ajeno, sin nada en común y raro de cojones, o
aceptarte tal y como eres. Por suerte la
mayoría de las veces pasa lo segundo, ya que como suele decirse, cada uno tiene
sus cositas y sus taras, y es lo que hacen que cada persona sea especial e interesante.
Creo que la sensación no sea la de no encajar,
sino precisamente lo contrario. Quizás
sea el deseo de querer encajar, pero que por convicciones, personalidad o carácter
no terminas de estar cómodo. A fin de
cuentas siempre buscamos integrarnos…
Hay ahora un anuncio en la tele que cuenta la
historia de Dick Fosbury, un señor que gano el Oro en salto de altura en las
olimpiadas de México en 1968. Hubiera
pasado a la historia como un medallista más, si no hubiera saltado al revés que
todo el mundo. De espaldas. Como saltan ahora todos los que practican
este deporte.
Hay que ser abierto, adaptable, y al mismo tiempo, ser capaz de romper las reglas establecidas e ir en otras direcciones no establecidas por la inercia social. De esta manera, creceremos como personas y aprenderemos. A fin de cuentas, no se trata de estar vivo, sino de sentir que lo estas...
Saludos.
De vivir, se trata de vivir !!!
ResponderEliminarBesachuchon ...rarote ;-P
Ok. Admito barco, ese ultimo parrafo lo escribi con prisa y no era el sentido que queria darle....
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